- Pensar que ya estoy anciana?.me hubiese gustado haber hecho mas cosas o bien terminarlas?.ya estoy cansada y mañana moriré.
produjeron indiferencia y risa. ¿Como podría ser de otra forma si venían de una una vieja con su cabeza algo seni?l. Es que sin duda pase por esa etapa en la cual miraba a los ancianos como algo lejano. Gracias al universo por darme este golpe de humildad a tan temprana edad.
Cuando dijo esas palabras ella tan solo estaba sentada en un sofá mirando el bello jardín de su casa. Recuerdo que estuvo muda durante horas observando con un chal en sus piernas que la abrigaba como si fuese un abrazo a pesar de lo agradable del día. Si acaso ese día estaba tan grato por que el cielo la estaba llamando y le quería dar este último regalo terrenal a alguien que se confesaba que podría haber vivido mejor. ¿Hay algo mas bello que la reconciliación?
El lugar, la casa de mi primera polola; Ella, su abuela querida; Yo, alguien que estaba a punto de aprender con fuego que se debe por siempre escuchar.
Ese día estuvimos bastante tiempo los tres en el living pero el silencio de la abuela la convirtió en una especie de escultura que paso a un segundo con su mirada hacia el infinito. Ahora entiendo que estaba llamando con su corazón totalmente abierto como si tuviese una línea directa con el cielo y con la serenidad que todo estaba por terminar.
No gesticulo nada, no se movía, si acaso sus ojos parpadeaban casualmente. Todo era espera.
- Bien, dame unos minutos que voy con mi madre a preparar la once.
Fue todo lo que dijo mi primer amor para que yo quedara a solas como si fuese un sacerdote que iba a ser protagonista de la última confesión.
Día siguiente, suena el fono, lo contesto con la seguridad de un oráculo. Es que hay momentos en la vida en que el universo se puede leer como si fuera un mapa : ? mi abuela a muerto?.
Recuerdo que no fui capaz de ir a su funeral, la mezcla de asombro y vergüenza me tenía confundido. Emoción que se intensificó mas al averiguar que después que me fui esa tarde la abuela si acaso gesticulo palabra para tan solo despertar al otro día y fallecer horas después casi en paz. O sea, ese joven lleno de ego escucho sus últimas palabras.






Uff ... maravilloso
no pudiste decirlo mejor. Tu narración es un regalo, es un canto al amor, a la esperanza, es una valoración de la Vida, del Ser Humano en su expresión mas divina, a ese ser humano que se completa porque ha logrado reconciliar su vida, y puede mirar hacia atrás y hacia adelante con mirada suave, cristalina, profunda, porque hay paz en su corazón y Luz en su entendimiento.
Gracias Juan Carlos, me llevo este regalo.
CaTa