Una simple historia de Buda:
Se dice que en una oportunidad, una dulce mujer sufrió la inconsolable muerte de su único hijo. Ella lloraba y maldecía su destino como a los dioses por este dolor que ella consideraba injusto. Le habían hablado muchas veces de los magos de ese entonces y se autoimpuso visitarlos a todos hasta que alguien le hiciera volver a la vida a su tan querido hijo. Uno tras otro fracasaban y cada uno de ellos le indicaba algún otro mago que pudiera ayudarla. La mujer los visito a todos manteniendo siempre la idea de que su hijo volviera a la vida. Después de visitar a tantos magos, esta mujer encontró uno que le indico una vez mas que el no podía ayudarla, pero que si conocía un poderoso mago que hacía milagros por doquier y era un santo, solo El podía ayudarla en su búsqueda, su nombre era Sidharta y le llamaban el Buda, el iluminado. Esta mujer con la seguridad que por fin había encontrado al mago que le iba a ayudar, se dirigió al lugar que le habían indicado. Una vez al frente de este tan poderoso mago y ya abatida por tanto esfuerzo, se arrodilló y cayo ante los pies del Buda suplicándole su ayuda. Buda la miro con compasión y le dijo que efectivamente podía ayudar a recobrar a su hijo. La mujer se impacto con la tan ansiada y esperada respuesta. Sin dudar le pregunto que era lo que debía hacer. Buda le pidió mucha atención, le dijo que dejara a su hijo por que debía hacer viaje, debía recorrer todas las casas del pueblo y encontrar un hombre o mujer a quien nunca hubiese padecido de un sufrimiento como el de ella. Cuando lo encontrara lo debía traer ante El. La mujer, llena de nuevo vigor, no hizo mas que dejar a su hijo en tan buenas manos y dirigirse en su misión. Sin dudar y con decisión la mujer inicio su viaje, recorrió casa por casa con tesón. Una y otra vez le decían que no podían ayudarla debido, todos y cada uno de ellos había sufrido la muerte de un hijo, un hermano, un padre o de una madre. La mujer estaba cansada agotada y su desconsuelo se hacía cada vez mayor ante el fracaso de su expedición, cada persona con quien hablaba había sufrido de una experiencia similar al de ella. Pero mientras esto sucedía algo empezó a suceder en su interior, el ver a tanta gente que ha sufrido lo mismo le hizo meditar en su pena. Una vez que se dio cuenta de la realidad volvió ante Buda que aun cuidaba a su hijo. Aun con dolor pero con una profunda comprensión le dijo : Maestro, ahora entiendo que mi dolor no es mas ni menos que la del mundo y que la vida reside en la justa comprensión de este misterio. Buda la miró y le entrego a su hijo y con una paz recuperada, esta mujer lo enterró. Con el tiempo esta mujer se transformo en una de las discípulas de Buda.¿Entiendes algo de esta historia?. Creo que si.





hola
està buena, asì de simple es la enseñanaza de Buda.